No sólo los perros lamen

11 enero, 2011

Una niña de 9 recibió un perro como regalo de cumpleaños. Ella se encariño muchísimo con él, tanto que el perro siempre dormía bajo su cama.

Una noche, mientras dormía, ella escuchó los rasguños y gemidos de un perro. La niña sin abrir los ojos, bajó la mano para comprobar que ahí seguía su perro. Sintió que lamió su mano y eso la tranquilizó, así que se volvió a dormir.

Al despertar, dio un gran grito al ver su perro ensangrentado y todo destripado, crucificado en el piso.  En el espejo, escrito en sangre había un mensaje que decía:
"No sólo los perros lamen..."
No sólo los perros lamen...
No sólo los perros lamen...

La niña quedo traumatizada. Cuando llegaron los padres, encontraron el reguero de sangre y a la pequeña repitiendo:
"No sólo los perros lamen... pero ¿quién me lamió?"



1 comentarios:

Anónimo dijo...

La historia te deja pensando de que quien le lamio la mano pero igual no asusta estoy buscando una que sie asuste

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